Una de las pruebas diagnósticas que se realizan con más frecuencia en las clínicas veterinarias para poder valorar a nuestros pacientes, es la radiología. Los avances en tecnología y medicina también han llegado a este sector del diagnóstico por imagen, poniendo en nuestras manos la Radiología Digital y de Alta Frecuencia. Entre las muchas ventajas, destacan una mayor definición y calidad de imagen, lo que nos proporciona poder emitir un mejor diagnóstico.

Disminuye la exposición a la radiación de nuestros pacientes, al igual que de nosotr@s mism@s. Disminuye el tiempo de espera al poder realizar un procesado de la imagen en el momento. Permite procesar la imagen, aumentando la misma o cambiando los contrastes, para una mejor visualización de la zona lesionada, y poder determinar los detalles con más precisión de la misma. Permite archivar las imágenes y poder compararlas en el tiempo. Y es un método ecológico, que no requiere líquidos de revelado que son muy tóxicos para el medio ambiente y que necesitaban de un procesado especial y recogida por empresas autorizadas.

A todo ello, además, añadir la posibilidad que tenemos en nuestra clínica de realizar radiografías de contraste que son esenciales para el diagnóstico de algunas patologías.