Regalar un perro por Navidad
¿Es un buen regalo para Navidad?
Es muy buena pregunta, y sería necesario que estos pequeños apuntes de hoy sirvieran para que las personas que estén pensando en ello reflexionaran sobre esta cuestión. Y lo primero que hay que decir es que l@s veterinari@s no estamos en contra de que se adquieran animales de compañía, que luego se nos echan encima l@s criadores, las tiendas de animales incluso algún@s compañer@s veterinari@s, al fin y al cabo, es lo que nos da de comer, pero sí queremos que se haga con responsabilidad. Y dicho esto, nosotr@s pensamos que el asociar estas fechas con la compra o la adopción de una mascota es un error, y más si se hace como regalo sorpresa. Habría que realizar el regalo cuando estén disponibles con todas las garantías. Si coincide con un cumpleaños o alguna fecha señalada, mucho mejor, pero no por tener que ser un día concreto hacerlo a cualquier precio, y no solo económicamente hablando.
¿Quién debe tomar la decisión de tener un perro?
La decisión familiar de adoptar o comprar un perro la deben hacer l@s adult@s, que en definitiva, aunque no lo crean, son los que al final se van a responsabilizar del animal, y son l@s que van a sacarlo de paseo, echarles de comer, llevarlos al veterinari@, pagar al veterinari@ o al peluquer@, etc. Por capricho de un niñ@ no se puede comprar un perro, si no se está dispuesto a cumplir con todos esos cuidados que se avecinan. Nosotr@s tenemos clientes que sus hijos son responsables y pagan con sus ahorros las vacunas y desparasitaciones, se encargan de pasearlos todos los días y echarles de comer, algo que nos parece todo un ejemplo. Pero normalmente al niñ@ se le pasa la ilusión en unas semanas o unos meses, y el complacerle nos pueden acarrear muchos disgustos por pensar en las buenas cosas que implica en ese momento el regalo y no en las obligaciones y cuidados que precisan.
¿Qué cuidados necesita un perro, que tengamos que saber a la hora de decidir si compramos o adoptamos?
El principal cuidado que necesitan es el tiempo, y tiempo de calidad. El acariciarles mientras vemos la televisión no vale. Los perros llevan muy mal la soledad, y este motivo si no se lleva bien, suele ser unas de las principales causas de abandono del animal por los problemas de conducta que suelen aparecer. Necesitan ejercicio diario, unos perros más que otros, pero para todos es imprescindible. Hay que pensar, que necesitan una alimentación adecuada para ellos, llevarlos a la peluquería si lo necesitan, al veterinari@ porque hay que vacunar, desparasitar o incluso esterilizar, y todas estas cosas, no las olvidemos cuesta dinero.
¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir un perro?
Quizás lo más importante es la persona a la que destinamos la mascota, después el tipo de perro o la raza, y también si escoger macho o hembra.
Entonces, ¿habría que elegir un perro según el tipo de persona?
Si, y no porque se parezca físicamente a la persona, sino más bien dependiendo de cómo es en sí dicha persona, el tiempo diario que tiene y la actividad. Por ejemplo, a una persona mayor no podemos regalarle un perro grande como un labrador que necesita mucho ejercicio diario y que es muy explosivo y con fuerza, ni tampoco uno demasiado pequeño y nervioso como algunos yorkshire hiperactivos que están siempre entre los pies de estas personas. Necesitarían uno de tamaño pequeño-mediano que les acompañe en sus paseos diarios. Por el contrario, si quien va a compartir su vida con el perro es una persona que le gustaría tenerlo como compañero para realizar ejercicio, como correr, no le puedes dar un bulldog porque no harías 1 km y lo tendrías con la lengua fuera.
¿Y por qué el tipo de perro o la raza?
Porque el tipo de perro o raza nos puede anticipar muchas de las características que mostrará el perro que nos disponemos a adoptar o comprar. Por ejemplo, el tamaño que va a tener cuando sea adulto, el pelaje y como consecuencia los cuidados del mismo que va a necesitar, el nivel de actividad y con ello el tiempo que le tenemos que dedicar y el espacio que va a necesitar, y a veces, aunque esto puede tener discrepancias de opiniones, la conducta, aunque esto último es algo más complejo y depende de la interacción de muchos factores. Pero todo ello nos puede ayudar a elegir el perro, raza o no raza, que se adaptaría mejor a nuestras necesidades y nuestras posibilidades al posible perro.
¿Qué es mejor elegir un macho o una hembra?
Una difícil elección. Va a depender exclusivamente de la persona que va a dedicar su tiempo al animal. Pero si debemos comentar algunas diferencias entre ambos grupos para que les ayude a decidir. Por ejemplo, fisiológicamente, entre machos y hembras existen diferencias a tener en cuenta como el celo que tienen las hembras, por término medio, cada 6 meses, con todas las implicaciones que conlleva para sus propietari@s. O en cuanto al comportamiento, que con ello no quiero decir que existan pautas de conductas exclusivas del macho o de la hembra, sino que más bien, una mayor tendencia de uno u otro en comportarse de una forma determinada. Por ejemplo, los machos suelen tener mayor tendencia al marcaje con orina, suelen ser más agresivos hacia otros perros o incluso suelen ser más dominantes con el dueño, mientras que las hembras suelen ser más afectivas, tiene mayor facilidad para recibir entrenamiento de obediencia…
¿Qué garantías se deben exigir a la hora de comprar un perro?
Es importante conocer la procedencia del cachorro. Actualmente existen distintas posibilidades a la hora de obtener un perro, sin embargo, son pocas las que ofrecen realmente las garantías necesarias. Sobre todo es importante no precipitarse. Debe evitarse siempre la compra impulsiva y poco meditada. El comprador impulsivo es blanco perfecto para el vendedor sin escrúpulos. Se debe exigir siempre animales que hayan superado un control veterinario exhaustivo y que quede reflejado por escrito. En caso de duda, es recomendable solicitar los servicios de un@ veterinari@ que no se encuentre implicado en la venta del perro. Y por supuesto, aunque sea una compra a un particular, firmar un contrato, en el que quede reflejado la responsabilidad y garantía por parte del vendedor en caso de problemas en el futuro.
¿Compramos o adoptamos?
Adoptar un perro puede ser una buena solución para muchas de las personas que en algún momento se interesan por la adquisición de un perro. Sin embargo, al igual que si se trata de una compra es preciso tener en cuenta todo lo que hemos dicho hasta ahora. Debemos tener bien claro el tipo de perro que deseamos, especialmente en relación a su tamaño, sexo y a su edad. Una vez estamos en una protectora, tanto el ambiente del lugar como la gran cantidad de perros que veremos, pueden afectar la objetividad de nuestra decisión. También hay que tener en cuenta que algunos animales recogidos en protectoras, han pasado por una experiencia en ocasiones traumáticas desde el punto de vista de su conducta. Y muchos de ellos pueden precisar más de nuestro tiempo para ayudarles a aclimatarse a sus nuevas condiciones de vida, y a veces esto necesita de algo más de paciencia o ayuda de profesionales.



