La procesionaria del pino

El contacto de la oruga procesionaria con el perro se considera una de las urgencias veterinarias más comunes en los meses de Febrero a Mayo.
Debe su nombre de «procesionaria» a que se desplaza en grupo de forma alineada a modo de procesión, aunque también se distingue su presencia por sus nidos en forma de bolsas blancas que observamos en las ramas de arbustos, arboles, hierbas altas y principalmente pinos.

El momento más peligroso para nuestros perros principalmente, y sólo ocasionalmente en gatos (ya que estos son más cautos, selectivos y menos impulsivos), es éste, en el que la hilera de orugas llama la atención de nuestras mascotas. Y es el contacto de los animales con los pelos urticantes de las mismas, sobre todo en las zonas de los belfos, boca y lengua, los que provoca una sintomatología aguda con inflamación y necrosis de las zonas en contacto. Otras lesiones menos frecuentes, pueden darse en los ojos, parpados y en las fosas nasales, al entrar en contacto con los pelos que se desprenden de los nidos y se transportan por el viento. Cuidado con los nidos que pueden ser igual de peligrosos si son manipulados por nuestros perros.

El pelo urticante de la oruga se clava primero en la piel actuando como un arpón que contiene una ampolla con la toxina que provoca la liberación de histamina y consecuentemente la reacción alérgica en el perro.

Regalar un perro por Navidad

Es importante conocer la procedencia del cachorro. Actualmente existen distintas posibilidades a la hora de obtener un perro, sin embargo, son pocas las que ofrecen realmente las garantías necesarias. Sobre todo es importante no precipitarse. Debe evitarse siempre la compra impulsiva y poco meditada. El comprador impulsivo es blanco perfecto para el vendedor sin escrúpulos. Se debe exigir siempre animales que hayan superado un control veterinario exhaustivo y que quede reflejado por escrito. En caso de duda, es recomendable solicitar los servicios de un@ veterinari@ que no se encuentre implicado en la venta del perro. Y por supuesto, aunque sea una compra a un particular, firmar un contrato, en el que quede reflejado la responsabilidad y garantía por parte del vendedor en caso de problemas en el futuro.

El sarro en nuestras mascotas

Una de las visitas frecuentes a l@s veterinari@s supone el hecho de que a nuestro animal le huele mucho el aliento, sufre de halitosis; y a veces le damos la razón al propietario sin ni siquiera llegar a explorar la boca del animal, le huele a distancia. Pero, el sarro es sólo una parte de este problema. Hay que recordar también que el mal aliento de los perros puede deberse a varias razones de salud.

En un inicio se produce con la formación de placa dental-bacteriana, a la cual se agregan restos de la comida que se va descomponiendo y bacterias, conformando un depósito de mineralización, duro y pardo. Se acumula gradualmente en superficies rugosas, sobre todo entre los dientes y debajo de la encía, provocando que esta última se enrojezca, inflame y se retraiga poco a poco, lo que se le conoce como gingivitis; además se reabsorbe el hueso del diente, debilitando la unión del diente a la mandíbula, lo cual a medio plazo ocasiona la pérdida de piezas dentales. A la enfermedad provocada por el sarro, materia orgánica, gingivitis, etcétera, se le da el nombre de enfermedad periodontal, que es el verdadero problema del asunto.